jueves, 13 de marzo de 2008


Obesidad infantil

Por Máximo Ravenna


LANACION.com | Salud | Sábado 8 de marzo de 2008

Memoria: ejercicios para mantenerla en forma

Nota publicada en diario La Nación, Sábado 4 de marzo de 2006

Rehabilitación cognitiva


Al igual que los músculos, las habilidades cognitivaspueden ejercitarse para evitar el normal deterioro asociado al paso de los años

¿Dónde está mi agenda?, ¿cerré la llave del gas?, ¿a quién tenía que llamar? Los olvidos cotidianos parecen inevitables y muchas personas se resignan a padecerlos. Pero estudios recientes demuestran que la pérdida de la memoria no forma parte del normal envejecimiento. ¿Se puede mantener la memoria en buen estado durante toda la vida? Sí, se puede entrenar la mente para mantenerla en forma.

"A partir de los 50 años ocurre un deterioro leve de la memoria y otras funciones cognitivas como el lenguaje, el sentido de la orientación y la función ejecutiva, que se ubica en el lóbulo frontal y permite planificar el día y tomar decisiones básicas", dice el doctor Conrado Estol, director del Centro Neurológico de Tratamiento y Rehabilitación.

Ese desgaste -apodado disfunción cognitiva mínima- es normal. No obstante, "es leve y no interfiere con las actividades de la persona, que suele compensarlo con experiencia e información acumulada", dice la licenciada Adelaida Ruiz, especialista en rehabilitación cognitiva del citado centro.

Sin embargo, cuando el deterioro es importante y empieza a afectar la vida cotidiana -una cosa es no encontrar las llaves y otra no saber para qué sirven las llaves-, esto puede deberse a enfermedades degenerativas, como el mal de Alzheimer, a procesos de deterioro vascular o a traumatismos de cráneo.

Los trastornos de la memoria y cognitivos "también pueden acompañar a la depresión, a los trastornos de ansiedad, al déficit de atención e hiperactividad del adulto o pueden aparecer como efectos adversos de ciertas drogas", advierte el neurólogo Facundo Manes, director del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco).

No obstante, en los adultos mayores, perder la memoria puede deberse más a dejar de tener una vida laboral, aislarse y carecer de motivación que al envejecimiento en sí mismo. Distintos estudios que compararon el rendimiento intelectual de jóvenes universitarios y personas sanas de la tercera edad muestran que obtienen similares resultados dado que los mayores compensan su menor velocidad mental con un mayor cúmulo de conocimientos previos.

Factores protectores

Investigaciones recientes señalan que ciertos patrones de nuestro estilo de vida pueden convertirse en un factor protector frente a los trastornos cognitivos en general, y de memoria en particular. Se sabe que mantener una buena salud física es fundamental para proteger nuestro cerebro del deterioro. La realización periódica de ejercicios físicos y una dieta rica en frutas y verduras, que evite las grasas, las frituras y la sal en exceso, ayuda a mantener la mente en forma.

"Hoy la causa número uno de la pérdida de memoria es la enfermedad cerebrovascular -dice Estol-. El haber tenido colesterol elevado en la tercera década de la vida incide en el desarrollo de trastornos de la memoria y Alzheimer a partir de la cuarta. Un diagnóstico temprano de los factores de riesgo vascular, como la hipertensión y la diabetes, que suelen estar muy mal controladas, pueden evitar el deterioro cognitivo y la llamada demencia senil."

Pero además es sumamente importante mantener una buena salud emocional, ya que el estrés, la depresión y la ansiedad tienen consecuencias negativas para las funciones intelectuales. Si bien niveles moderados de estrés pueden ser estimulantes, "cuando es demasiado alto o se mantiene por períodos prolongados, puede afectar las conexiones del hipocampo, una estructura asociada a la capacidad de adquirir y memorizar nuevos conocimientos", explica Manes.

Otro factor del estilo de vida que puede protegernos o predisponernos al deterioro cognitivo es el grado de actividad y ejercitación mental que tengamos a lo largo de la vida. Varios estudios han reportado un riesgo mayor de deterioro cognitivo y enfermedad de Alzheimer en personas con menor nivel educativo.

Algunos expertos especulan con que el aprendizaje en sí estimula un mayor crecimiento de las neuronas, y por lo tanto puede crear una reserva más grande en el cerebro de tal forma que toma más tiempo que las células cerebrales sean destruidas. Otros creen que factores de índole socieconómico, como la dieta y la peor calidad de vida que en general tienen las personas de nivel cultural más bajo, las hacen más vulnerables.

Entrenamiento cognitivo

Otros estudios demuestran que la ejercitación y estimulación cognitivas pueden retrasar la aparición de los trastornos de memoria y de las funciones intelectuales en personas sanas. Y hoy existen programas de entrenamiento cognitivo, ya sea mediante ejercicios individuales o talleres grupales, que permiten mantener la mente en forma.

María del Carmen, de 55 años, trabaja en un organismo internacional y hace un año asistió a un taller de entrenamiento de la memoria. "Lo hice para incentivar áreas de pensamiento que no utilizo habitualmente -cuenta-. El taller me sirvió para descubrir otras herramientas, como el pensamiento paralelo, que me ayudan a encarar los problemas desde distintos enfoques y a encontrarles varias soluciones."

"Empecé a perder las llaves, los anteojos y a olvidarme de que tenía que ir a algún lado -dice Teresa, de 66 años, ama de casa-. Esto me empezó a preocupar y decidí hacer una evaluación de memoria. El test me dio bien, pero igual empecé a participar de un programa de entrenamiento cognitivo, con juegos, lecturas y pruebas de ingenio que me están dando excelentes resultados. Ya no pierdo las cosas y me organizo mejor", confiesa.

Por María Naranjo
Para LA NACION

Consejos para ejercitar las habilidades cognitivas

Mantener las habilidades mentales (memoria, atención, planificación) en forma es un objetivo que puede lograrse respetando los siguientes preceptos:



A partir de los 50 años, controle periódicamente sus habilidades mentales realizando una evaluación sistemática éstas.



Lleve un estilo de vida sano, evitando el alcohol y el tabaco.



Realice ejercicio físico periódicamente.



Trate de evitar situaciones de estrés emocional y permítase disfrutar de actividades recreativas.



Mantenga una amplia gama de intereses y hobbies.



Intente mantener una vida socialmente activa.



Intercambie momentos y opiniones con personas de menor edad.



Realice periódicamente ejercicios para mantener su mente activa.


¿Qué tipo de ejercicios? Aquí va una pequeña lista:


Mire una película y explique la trama a quien no la haya visto.



Haga las cuentas mentalmente en el supermercado y luego compárelas con el resultado al pagar.



Lave sus dientes con la mano no dominante.



Cuando atiende el teléfono trate de reconocer al que llama antes de que se identifique. Luego intente memorizarlo. Al final del día escriba el nombre de todas las personas que llamaron.



Cuando entre en un cuarto lleno de gente trate de estimar rápidamente cuántas personas hay a su derecha y cuántas a su izquierda.



Cuando cene en un restaurante o en casa de un amigo, trate de identificar los ingredientes utilizados en el plato que está comiendo. Concéntrese en los sabores sutiles. Luego verifique sus percepciones con el mozo o con su amigo.


Trucos que evitan las "lagunas"

¿Los pequeños olvidos forman parte de su vida cotidiana? Aquí hay una serie de trucos que pueden serle de gran utilidad:


La memoria de trabajo es de corto plazo y sólo sirve para guardar 6 o 7 datos. Un truco para expandirla es segmentar la información. Para recordar un número de 9 dígitos, divídalo en grupos de 3.



Conozca qué tipo de memoria está más desarrollada en usted. Si es la visual, apóyese en imágenes. Si es la auditiva, repita para sí lo que se desea recordar.



Utilice varias vías para recuperar la información. Cuando olvidó una palabra, recurra a un sinónimo. Los crucigramas y juegos de letras ayudan a agilizar la mente.



Haga una cosa por vez. Esto ayuda a focalizar la atención.



Sea organizado. Tenga un solo lugar para las llaves, uno para los anteojos, otro para el celular. Decida si va a llevar la agenda siempre o si la va a dejar en su casa, así no tiene que recordar si la llevó o no.


Dónde consultar:


Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco): (011) 4807-4748.



Centro Neurológico de Tratamiento y Rehabilitación: (011) 4811-1875.

Afecta al 8% de las mujeres
Hipotiroidismo: todo a medias

Sus síntomas suelen ser cansancio, depresión y debilidad


LANACION.com | Salud | Sábado 8 de marzo de 2008


En los Estados Unidos
Niegan la existencia de un vínculo entre vacunas y autismo
LANACION.com | Salud | Sábado 8 de marzo de 2008


Trastorno obsesivo-compulsivo
Cuando la ansiedad está a la mesa
LANACION.com | Salud | Sábado 8 de marzo de 2008

lunes, 4 de febrero de 2008

¿Pastillas para estar mejor?

Nota publicada en Clarín, el sábado 26 de enero de 2008 por Georgina Dritsos


Las mujeres son las mayores consumidoras de psicofarmacos.





Para comenzar a hablar de cuáles son las diferencias del consumo de psicofármacos entre mujeres y hombres, primero hay que aclarar que la mujer consulta mucho más que el hombre en los servicios de psiquiatría", explica el doctor José Faccioli, Coordinador del Area de Psicofarmacología del Hospital Italiano.

Según un estudio realizado por el área de psiquiatría de dicho hospital en los años 1995 y repetido con idénticas variables en 2005, "el 71,2 % de las consultas que recibimos en el Servicio corresponden a mujeres y el 28,2 % a hombres. Estas cifras responden a un panorama mundial. Que haya más pacientes mujeres va de la mano con que ellas tengan una mayor prescripción de psicofármacos", puntualiza Faccioli.

Otro factor que incide en el consumo de psicofármacos es que ellas sufren el doble la depresión. Y la menopausia suele desencadenarla. Además, muchas mujeres de 55 a 60 años "ven el consumo de psicotrópicos como algo propio de la edad", explica la socióloga Cecilia Arizaga, investigadora de SEDRONAR (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico).

"De todos los medicamentos que se consumen en la actualidad, se calcula que entre un 9 y 10 % son psicotrópicos", dice Diego Alvarez, coordinador del Observatorio de Drogas de SEDRONAR.

En una reciente investigación titulada "La medicalización de la vida cotidiana. El consumo indebido de medicamentos psicotrópicos en adultos", comandada por Arizaga, se encontró que las profesionales de hasta 50 años, "el consumo se comprende para poder rendir en todos los planos de forma eficaz, sin bajar la guardia tanto en el trabajo como en el resto de los ámbitos: la familia, la vida social, el cuidado del cuerpo. Es la pastilla de la mujer orquesta", alerta Arizaga.

En las mujeres de nivel social medio bajo, en cambio, quedó visto que "la pastilla", como ellas la llaman, actúa como sostén de supervivencia: se usa "para sostener la caída" y así buscar cierta armonía interior y familiar. En el discurso, ellas repetían que era "la pastilla para que los míos estén bien porque si yo estoy mal, la familia está mal y por eso la tomo", apunta Arizaga.

La mujer, posicionada históricamente como el alma de la familia, es también la que se encarga de los temas de salud. Así es como suele ser la que más contacto tiene con los médicos, ya sea para ella misma o para llevar a sus hijos al pediatra o hasta para acompañar a su marido a la visita a un profesional. Por ese contacto con el consultorio, suele manejar más información sobre el cuidado de la salud, que a veces también acrecienta con lecturas en Internet, revistas, o notas en la televisión. Luego, suelen aconsejar a sus hijos qué medicamentos tomar y en qué dosis, dejando de lado el consejo profesional.

La idea de la medicalización de la vida cotidiana parte de una teoría mundial llamada "Life Style Medicine", en la que los psicofármacos se toman para llevar adelante un estilo de vida "proactivo", desprovisto de los malestares y pesares que cualquiera puede sentir. "Ya no se toman medicamentos porque se está enfermo, sino para ser más competente, estar mejor con la familia o soportar la presión laboral," apunta Alvarez. Para el experto, este cambio en la percepción de los medicamentos es estimulado por la industria farmacéutica. "La publicidad, enfocada más sobre las mujeres, muestra que el medicamento pasa a ser un elemento para mejorar la calidad de vida", dice.

El farmacéutico Carlos Gurisatti coincide con esta visión. "Es el fenómeno de la banalización del medicamento. Se banaliza su uso, su importancia, a través de la venta en cualquier lugar, como kioscos, almacenes, supermercados. Esto ha contribuido en gran medida a esta falta de responsabilidad por parte del ciudadano que no tiene el cuidado de consultar a los profesionales de la salud correspondientes cuando se automedica. En general es muy común que las personas accedan a estos medicamentos a través de un familiar o de un amigo, que muchas veces actúan como prescriptores".

Los riesgos de la automedicación están a la orden del día. Puede provocar somnolencia, confusión, accidentes, dependencia, una resistencia posterior, servir como puerta de ingreso al consumo de cocaína o las llamadas drogas duras y -en casos extremos- hasta ser utilizados en intentos de suicidio, una conducta que se ve más en ellas que en ellos. "Nosotros recibimos pacientes mal medicados o automedicados que cuando padecen un cuadro depresivo, por ejemplo, terminan con una refractariedad bastante importante al tratamiento", apunta Faccioli.

Nadie duda de que para tratamientos de patologías específicas, los psicofármacos bien utilizados pueden ser de gran utilidad. De lo que se trata, entonces, es de consultar a profesionales y de no incurrir en conductas que además de ser riesgosas para la salud, pueden también ser imitadas por los chicos.


El consumo en cifras

Según datos del Observatorio Salud, Medicamentos y Sociedad, de la Confederación Farmacéutica Argentina, en los últimos tres años el consumo de los medicamentos para el sistema nervioso central aumentó un 6 por ciento, si bien en el mismo período la participación en el mercado total disminuyó un 1,9 por ciento.

Entre estos medicamentos se encuentran los psicotrópicos, entre los que uno de los principales segmentos son los tranquilizantes, cuyos principios activos son el alprazolam, el bromazepam y el lorazepam, entre otros.

En los últimos tres años también subió el consumo de antidepresivos un 6, 5 por ciento por año.

Además, según una encuesta de la Universidad de Palermo comandada por el psiquiatra Eduardo Leiderman y su grupo, reveló recientemente que el 15, 5 por ciento de los porteños mayores de 16 años toma psicofármacos de forma habitual.

Descubren cuál es el período más feliz de la vida

Nota publicada en Infobae.com el día Martes 29 de enero de 2008




Investigadores británicos y norteamericanos hallaron que la felicidad sigue una curva en forma de "U", según la cual la vida comienza con alegría antes de volverse difícil en la mediana edad y luego recuperar el júbilo en la vejez



La mediana edad es un período realmente desdichado, según un estudio que empleó datos de 80 países que muestran que la depresión es más común entre hombres y mujeres que han cumplido los 40 años.

Estudios anteriores habían mostrado que el bienestar psicológico permanece plano durante toda la vida, pero los nuevos hallazgos que se publicarán en la revista Social Science & Medicine sugieren que transitamos un viaje emocional con altibajos.




"De una forma bastante regular en todo el mundo, las personas experimentan un patrón de felicidad y salud mental en forma de "U" durante sus vidas", dijo el martes Andrew Oswald, de la Warwick University en Gran Bretaña, quien codirigió el estudio.

Los investigadores analizaron los datos sobre depresión, ansiedad, enfermedad mental y bienestar de unos dos millones de personas en 80 países.

Patrón en forma de "U"
Para hombres y mujeres, la probabilidad de depresión se forja lentamente y luego alcanza un pico cuando se llega a los 40 años, según un patrón similar hallado en 72 países, dijeron los investigadores.

Unos ocho países, principalmente del mundo en desarrollo, no seguían este patrón de los niveles de felicidad, señalaron Oswald y su colega David Blanchflower, del Dartmouth College de los Estados Unidos.

"Le sucede a hombr es y mujeres, a solteros y casados, a ricos y pobres, a aquellos que tienen hijos y a los que no los tienen", indicó Oswald. "Nadie sabe por qué experimentamos esto", añadió.

Según los investigadores, una posibilidad puede ser que las personas se den cuenta a mediana edad de que no lograrán muchas de las aspiraciones que se habían propuesto.

Otra razón podría ser que después de ver morir a algunos de sus pares de mediana edad, las personas comiencen a valorar los años que les quedan y a abrazar la vida nuevamente.

Pero la buena noticia es que quienes lograron llegar a los 70 y se encuentran bien físicamente, son en promedio tan felices y mentalmente saludables como cuando tenían 20 años.

"Sólo a los 50 años las personas salen de este período de bajón", finalizó Oswald.